30 d’octubre de 2016

RECICLAJE (Desmontando el reciclaje)



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¿Os habéis preguntado alguna vez, por qué si se os rompe un vaso, copa o cristal de ventana no se debe tirar al contenedor verde del vidrio?
¿Os habéis preguntado por qué si tenéis un juguete de plástico viejo o una lámpara de plástico o usa silla de plástico que queréis tirar, no se debe poner en el contenedor amarillo ni el verde?
¿Qué clase de reciclaje es ese que rechaza esos residuos, perfectamente reciclables, igual que una botella?
¿Cómo es posible que una lata de atún, una de cerveza, una botella de agua mineral o un brik de leche o zumo vayan al mismo contenedor amarillo?
¿Nos hemos vuelto locos o qué?
Las respuestas a estas preguntas son largas y complicadas pero intentaré dar una respuesta simple y breve.
En primer lugar, el sistema de recogida y gestión de residuos no obedece a ningún criterio de preservación del medio ambiente sino a los intereses de un amplio sector político e industrial de nuestro país.
La gestión de residuos debería estar basada en el principio de las tres “R”: reducción, reutilización y reciclaje. Y por ese orden de prioridad. Pero a la industria y a los políticos no les interesa que haya reducción de residuos porque ellos ganan generando residuos (bolsas, botellas, materiales e un solo uso, etc.) y ganan recogiéndolos y “reciclando”. Algunos ganan mucho. Y los ciudadanos les hacemos una gran parte del trabajo, separamos, ponemos en el contenedor y pagamos tasas desorbitadas de basura para que hagan, no una, sino 5 recogidas de basura (papel, vidrio, envases, orgánica y restos). Y algunos políticos reciben suculentas comisiones de las empresas de gestión de basuras que financian a algunos partidos, “el 3%”. Nos la meten doblada y además nos hacen el chantaje de que “es por el medio ambiente”; ¡Y un cuerno!, vamos a ver un poco más de detalle
Las tres “R”
¿REDUCCIÓN? No me hagas reír. ¿Cómo van a reducir una cosa que genera un negocio descomunal?: fabricar grandes cantidades de productos con envases superfluos que acaban en el cubo: todo tipo de envases, bolsas, latas, botellas, bandejas de porexpan, bricks, embalajes, etc. Además se genera el negocio de la recogida y el supuesto tratamiento del residuo. Todo ello pagado por el usuario. Esta sí sería una medida buena para el medio ambiente, la reducción.
¿REUTILIZACIÓN? ¡¡¡ Por favor !!! ¿Cómo vamos a reutilizar una botella de cerveza? El “progreso” consiste en envases de usar y tirar. Aunque se pudiesen reutilizar, eso no es moderno; es volver atrás en el tiempo. Bien, pues esta sería otra buena medida para el medio ambiente: que los residuos generados puedan ser reutilizables (no “reciclables”, no confundamos)
¿RECICLAJE? Bien, si se reciclaran los residuos, está sería una opción válida. La peor de las tres, pero válida. Lo malo es que no se recicla más que una ínfima parte de los residuos porque los productores de residuos, las administraciones y los gestores de residuos pasan la responsabilidad al usuarios para que separe los residuo y se los entregue a ellos ya clasificados. Todo “por el medio ambiente” … Ellos generan la porquería y luego te chantajean moralmente con lo del “medio ambiente” para que les hagas el trabajo que es responsabilidad suya.
El reciclaje es pues la peor opción de gestión de los residuos, sólo por delante del vertido incontrolado.
El Sistema actual
Entonces . ¿por qué tantas campañas para fomentar el reciclaje y el respeto al medio ambiente?. Pues porque eso es un gran negocio, con grandes beneficios para algunos y que pagamos ente todos
OTRA SOLUCIÓN
Existen muchas. Como favorecer legislativamente la reducción de residuos y penalizar los excesos de residuos.
También se tendría que favorecer la reutilización de aquello que pueda ser reutilizable: botellas, por ejemplo
Por último, basta darse una vuelta por alguna de las ferias de medio ambiente serias, de carácter internacional (Munich, por ejemplo, no las numerosas ferias-chapuza nacionales) que sean algo más que un escaparate para vender barredoras y contenedores. En ellas podremos ver maquinaria capaz de separar, de entre la basura, las diferentes fracciones (vidrio, papel, metales, etc.) y generar prácticamente ningún residuo que no sea aprovechable. Y eso con un solo contenedor, todo mezclado, y una sola recogida.
Entonces, ¿porqué no se aplica esa tecnología?. Muy sencillo: es más barato y el negocio bajaría su facturación.
Y el 3% de esa facturación también sería menor.
Y los únicos que ganarían serían los ciudadanos. Y eso no interesa

EN RESUMEN
El sistema actual de "reciclaje" no está hecho para beneficiar al medio ambiente sino todo lo contrario y sólo beneficia a las empresas gestoras de los servicios y a otros que no voy a nombrar y que reciben el 3%, como mínimo.